Los misterios del viejo cauce (9)

Cuando el fútbol empezó a ser dueño de todo

 * Los extraños anclajes metálicos sostenían cartelas de publicidad en los años 20. — Era una forma de evitar que la gente viera el fútbol “de gorra” en el Stadium.– Una riada acabó con la corta historia del campo de fútbol en el Turia.

No hay secreto que dure mil años y el de los extraños anclajes metálicos de los pretiles del viejo cauce del Turia no podía ser una excepción. Al final, después de dudas y cavilaciones, los colegas de Remember Valencia –quién si no—han encontrado una respuesta. Y es que este pozo de conocimientos sobre nuestra ciudad ha reflexionado, primero, y ha buceado después en sus generosos archivos, hasta dar con la foto y la explicación adecuadas.

Que es tan sencilla y evidente que me he demorado casi un par de semanas en darla a conocer, para paladearla a solas. La explicación, sí, está en el fútbol. Porque entre los puentes de la Trinidad y del Real hacia 1924, se ubicó un campo de fútbol, el Stadium, donde jugó el Gimástico y, desde luego, todos los demás equipos que competían con él en la liga regional. Así las cosas, los anclajes no son más que soportes de grandes cartelas que sobresalían de los pretiles e impedían que la gente viera los partidos sin pasar por taquilla. Elemental y burdo, desde luego. Y dañino para el patrimonio  monumental. Pero así son las cosas y en los años veinte empezó a imperar el principio de que el fútbol, deporte rey, mandaba en las decisiones municipales, de que podía hacer lo que quisiera en las grandes ciudades.

Ya puestos, las grandes cartelas, por el lado de la ciudad, fueron lugar de lo más adecuado para toda clase de anuncios. De modo que todas las orillas del Turia, para los peatones y los pasajeros de los tranvías, se convirtieron en una sucesión publicitaria. La cosa, afortunadamente, duró poco. Una riada del Turia se encargó de dejar medio palmo de barro sobre el Stadium y de demostrar que construir un campo de fútbol en un cauce con caudal era una bobada, incluso peligrosa. Porque en los graderíos de palitroques del campo se podían albergar cuatro o cinco mil personas.

La foto aérea, que se debe a la gentileza de Vicente Claramunt, está tomada sobre los Jardines del Real y nos muestra el Stadium en toda su extensión. La hilera de cartelones que cerraba la visión del público se aprecia claramente.

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Acerca de fppuche

Periodista y escritor. Director de “Las Provincias” desde 1999 a 2002. Desde 2011, miembro de la comisión de Gobierno del Consell Valencià de Cultura.
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