Hace apenas ocho años…

“La mesa está servida, señores. Y la pregunta es si Castellón, Valencia y sobre todo Alicante deben crecer mucho más y hasta dónde. ¿Tiene el mercado límites o es infinito?, le preguntaríamos a Adam Smith en su casita de La Nucia si viviera todavía. En los próximos cuatro años, según se acaba de publicar, Alicante tiene mercado, tiene “tirón”, para vender 65.700 casas más, lo que supone un crecimiento del 26 % sobre el parque actual. ¿Eso es razonable o deforme? ¿Seguimos, tomamos un respiro o nos paramos a pensar en si habrá bastante suelo, agua, paisaje y electricidad? En todo caso, la enorme venta de casas a extranjeros ¿explica o no una bajada de la ocupación hotelera de la que también hay que ocuparse? La gallina de los huevos de oro necesita un buen chequeo.

Me propuse hacer una lista de los municipios valencianos que tienen o proyectan tener campo de golf, pero cambié muy pronto por comodidad. Ahora mantengo la relación de apenas seis o siete pueblos que han renunciado a tener esta pieza clave para el desarrollo. La encabeza Castielfabib, pero sólo por un detalle inevitable: un jugador que depositara la bola en el suelo para salir en el primer hoyo tendría que recuperarla en Sinarcas, cincuenta kilómetros más abajo.

No seré yo quien niegue la importancia del golf para impulsar el turismo. Pero igual que no se puede pasar de proyectar un lavadero a levantar un resort, me da en la nariz que nos vamos a exceder. Esto es como en “Bienvenido, mister Marshall”: si Riba-roja, Lliria, Vilamarxant y Torrent han formulado ya su proyecto golfístico, Náquera no lo ha cancelado. El incendio de la sierra no hará sino aumentar la ilusión por un invento que se quiere ubicar, como es obvio, en el llano, lejos de los lindes del parque natural y en suelo destinado a esa antigualla de la economía llamada naranjos.

Nuestros alcaldes saben de golf lo mismo que yo: nada. Lo que les excita, lo que les pone, es que los promotores les muestran planos donde los hoyos siempre están rodeados de pechuga: mil, dos mil, más de tres mil casitas iguales. Entienden que desarrollo es hacer que sus hijos sean jardineros de los noruegos y en eso están: desde Almenara a Zorita hay una enorme lista de municipios castellonenses con campo de golf en la cartera: el aeropuerto de Fabralandia completará el sueño dorado.

De Alicante ya ni les cuento. Ondara, que aspira a golf y 2.000 casas, es el más timorato en esta delirante competición; Denia proyecta construir otras 10.000 casas, pero la palma se la lleva Castalla, que ha puesto sobre la mesa, con un par, la grandiosa idea de construir 12.500 chalés y un campo de golf de 36 hoyos, un tipo de instalación que solamente se puede encontrar en algunos puntos de California, Florida o los alrededores de Washington.

(F. P. Puche. “La mecha de la traca del debate”. “Las Provincias”. 31 agosto 2004)

Anuncios

Acerca de fppuche

Periodista y escritor. Director de “Las Provincias” desde 1999 a 2002. Desde 2011, miembro de la comisión de Gobierno del Consell Valencià de Cultura.
Esta entrada fue publicada en de buena tinta y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s