Cuando las crisis parecían una cosa muy seria

1913.01.00 NM crisis maura romanonesHay crisis políticas de varias clases. Y la de enero de 1913, por lo que se escribió, fue muy, pero que muy seria. Comenzó el día de Nochevieja, cuando…

No, mejor recapitulemos: comenzó cuando el presidente del Gobierno, el liberal José Canalejas, fue asesinado de un tiro por el anarquista Manuel Pardiñas mientras miraba el escaparate de una librería, cerca de la Puerta del Sol. Ocurrió el 12 de noviembre de 1912, episodio tras el que asumió la presidencia del Gobierno el liberal conde de Romanones.

Pero fue a finales de diciembre, cuando el rey Alfonso volvió a encargar a Romanones que formase gabinete, cuando el líder conservador, Antonio Maura, descabalgado del poder tras la Semana Trágica, en 1909, se sintió profundamente ofendido por la decisión del Jefe del Estado. El 31 de diciembre de 1912,  “La Época”, el diario conservador, publicó una nota de su puño y letra en la que anunciaba su dimisión como jefe de los conservadores y su abandono del escaño y de la vida política.

El escándalo fue monumental: la arquitectura política nacional, venía a decir la nota, se estaba rompiendo; la vieja lealtad de los conservadores al sistema había sido defraudada. La lectura entre líneas del documento dejaba entrever, incluso, un reproche de Maura al Rey, que había optado por los liberales, siempre en continuo coqueteo—según el estricto Maura— con los republicanos e incluso los socialistas.

Maura dejó el acta de diputado en los primeros días de 1913, mientras el mundo político parecía hundirse. En privado, el Rey aseguraba que su decisión había sido estrictamente constitucional y que los conservadores le presionaban sin derecho. Pero de nada valían ruegos y lamentaciones. Con todo, al filo de los Reyes Magos hubo en Madrid una magna asamblea del partido conservador, que imploró al líder mallorquín, entre zalamerías, que reconsiderase su radical decisión.

Don Antonio accedió. Lo hizo a regañadientes, por el bien de España. El día 8 de enero, cuando empezó la temporada parlamentaria, Antonio Maura regresó a los cargos que había dejado en el partido y en el Congreso. Todo, menos mal, había sido una tormenta en un vaso de agua.

De esa época, según parece, viene una frase que se hizo famosa en política: “Cuando digo que es para siempre me estoy refiriendo a las próximas veinticuatro horas”.

En la foto, Antonio Maura, con chistera, conversa con periodistas tras visitar al Rey. (“Nuevo Mundo”)

Anuncios

Acerca de fppuche

Periodista y escritor. Director de “Las Provincias” desde 1999 a 2002. Desde 2011, miembro de la comisión de Gobierno del Consell Valencià de Cultura.
Esta entrada fue publicada en viejas historias y etiquetada , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s