Capacidad de reacción


hemerotecafEn diciembre de 2006, el gran escándalo informativo nacional, como no podía ser de otra manera, fue la avería de la plataforma elevadora del escenario del Palau de les Arts de Valencia. Curiosamente, ocho años después se están cometiendo errores muy parecidos con motivo de un asunto bastante menor como es la caída de una parte del revestimiento exterior de una de las cubiertas del edificio. En aquella ocasión publiqué en “Las Provincias” un artículo que reproduzco ahora y aquí:

“El Palau de les Arts no es un departamento de la Generalitat sino una empresa de titularidad pública regida por una fundación. El patronato de esa fundación designó a Helga Schmidt como su representante máxima. Quien debería haber afrontado los problemas con abonados y melómanos, con sus medios, es la intendente y directora artística del Palau, Helga Schmidt. Si estaba de viaje, debería haber regresado de inmediato a Valencia.

– El Palau de les Arts, como empresa del espectáculo que es, necesita un referente empresarial, un director general del negocio. Si esa persona es también la señora Schmidt, ella debe hacer frente a todos los pormenores del problema, incluidos los técnicos, musicales, industriales y de seguros. Si la persona encargada de esos menesteres no existe, debe nombrarse cuanto antes.

– Los consellers de Economía y Cultura no deberían haber dado la rueda de prensa que dieron el martes. Hacerlo ha supuesto cometer el error de convertir una avería en un hecho político relevante. ¿El día que se acatarre un tenor también tendrá que comparecer el conseller?

– El Palau nunca debería haber difundido una foto del escenario averiado sino una foto de trescientos tíos trabajando como bestias, soplete en mano, para repararlo.

– El hecho de que no se haya puesto manos a la obra de inmediato, de forma evidente, induce a pensar que el Palau no tiene técnicos de plantilla ni equipos de mantenimiento. Y que en Valencia no hay un entorno industrial capaz de reparar esa avería y sesenta más complicadas. Es un ascensor hidráulico, no un cohete a Venus.

– El elenco artístico debería haber dado ya la función prevista, en otro escenario, tres noches seguidas. O haber dado la representación, al aire libre, todos con bufanda. Porque o somos una sociedad con coraje o no merecemos un palacio de ópera.”

(“Las Provincias”. Tienda de Campaña. “Capacidad de reacción”. 8 diciembre 2006.)

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Acerca de fppuche

Periodista y escritor. Director de “Las Provincias” desde 1999 a 2002. Desde 2011, miembro de la comisión de Gobierno del Consell Valencià de Cultura.
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