Goya y Benlliure

benlliure goyaLa cabeza de Goya me da yuyu. En la viejísima Escuela de Artes y Oficios, en El Carmen, en segundo curso, nos la ponían de muestra, delante mismo del tablero, toma, toda para ti, bajo una luz potente y descarada.  La frente era anchurosa, como una España imposible de gobernar. Pero las poderosas cejas convertían la zona de los ojos, la clave del rostro, en un jeroglífico de luces y sombras, anguloso, agreste, difícil de escrutar. Era un abismo en el que naufragábamos todos; incluso los que en primer curso se habían bandeado con las manos de una Afrodita pasada de rosca o los dedos sin callos del pie de un atleta griego.  A la más mínima, párpados, ojeras y mejillas se convertían en una pasta sin fronteras donde el dibujo se desencajaba hasta venirse al suelo. Las más de las veces, el agujero negro del cráneo del artista te absorbía en sus proporciones y el pintor de Fuendetodos salía cabezón. O ridículo. En cuanto fallabas en lo sustancial, todo se venía abajo y el papel te ofrecía la imagen de un Beethowen siniestro, de un abuelo sin gracia, un esperpento en el que casi nadie conseguía llegar sin daño a la boca ni mucho menos al mentón rebozado por la corbata, los flecos de la camisa o las solapas del gabán.

El premio que dan ahora las gentes del cine, en su graciosa gala, es una obra de José Luis Fernández. Pero siendo personal, se inspira mucho en el gesto ceñudo, malcarado, huraño a base de sordera, que hizo Mariano Benlliure. El genial valenciano lo inmortalizó en 1902 para el monumento que hay en las inmediaciones del Prado. Pero con su parar hosco, sus cabellos desordenados y la camisa enredada, Benlliure también hizo uno, basado en el retrato al óleo de Vicente López, que está en el Museo de Bellas Artes de Valencia y en otros muchos lugares de España y del mundo, desde la Hispanic Society al ayuntamiento de Fuendetodos. Violeta Montoliu, en la gran biografía del escultor, nos dice, sin embargo: “Existen otras reproducciones apócrifas hechas con un modelo que le fue sustraído al autor”. Y copia que te copiarás, reduciendo tamaños, ese es el que seguramente nos largaban a los novatos de la Escuela, que por lo general sucumbíamos entre sollozos. Por eso, ya digo, me da yuyu esa genial cabeza.

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Acerca de fppuche

Periodista y escritor. Director de “Las Provincias” desde 1999 a 2002. Desde 2011, miembro de la comisión de Gobierno del Consell Valencià de Cultura.
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