El asesinato del director de “Le Figaro”

6º y último: Un juicio-espectáculo

El juicio fue uno de los espectáculos judiciales más notables que se recuerdan en la historia de los tribunales de Francia. Apasionado, ampuloso, vibrante de emotividad, el proceso fue seguido con pasión cada jornada. Porque ahondando hasta el extremo en la “debilidad” del sexo femenino, los abogados de la homicida la presentaron como una enamorada que no sabía discernir entre  el bien y el mal, y que obró poco menos que enloquecida o Le Petir Journalincapacitada ante la agresividad del periódico hacia su esposo.

Ni que decir que los diarios y semanarios hicieron presa en el asunto y que llevaron las aguas a su molino. El juicio se hizo, en realidad, en los medios de comunicación, mucho antes de que se abriera la primera sesión oral y Henriette Caillaux compareciera ante los magistrados. Los testimonios que la acusada prestó fueron en la línea marcada por su defensor, Fernand Labori, que llevó toda la argumentación por el camino de los impulsos irreprimibles del honor ofendido y la lógica de la venganza de una enamorada incapaz de distinguir la gravedad de lo que hacía.

Los analistas actuales coinciden en señalar que el machismo imperante en la época salvó a Henriette, que era defendida por una parte notable de la opinión pública. De modo que el tribunal la absolvió de toda culpa el 28 de julio de 1914. Ni que decir tiene que el culebrón judicial fue llevado al cine en cuanto la Guerra Mundial lo permitió, en el año 1918; y luego, en 1991, fue objeto de una serie de televisión.

Pasado poco tiempo, Henriette y el exministro Joseph Caillaux se divorciaron. Ella vivió en el anonimato muchos años, volvió a casarse y reapareció mucho después como autora de un libro de historia del arte. Murió en el año 1943, olvidada de todos. El cuanto al político Joseph Caillaux reinició su carrera, siempre militando en la izquierda radical, durante los años veinte. Y volvió a ser ministro de Finanzas en tres ocasiones. Murió en 1944, un año después de la que había sido su esposa: la mujer que fue capaz de matar por él.

(En la imagen, portada de un periódico con la noticia del crimen)

Anuncios

Acerca de fppuche

Periodista y escritor. Director de “Las Provincias” desde 1999 a 2002. Desde 2011, miembro de la comisión de Gobierno del Consell Valencià de Cultura.
Esta entrada fue publicada en viejas historias y etiquetada , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s