Tranquil, Jordi, tranquil…

pujol. foto del diario publicoJordi Pujol i Soley, el Honorable, ha pedido perdón “a la gente de buena voluntad que pueda sentirse defraudada”. Porque se le olvidó, no tuvo tiempo, le faltaron días, desde 1980 hasta la semana pasada, para regularizar una serie de bienes que tenía fuera, principalmente en Suiza. ¡Qué cabeza, señor! ¡Deu n’hi do!

Jordi Pujol i Soley, junto con su esposa y sus siete hijos, tenían en paraísos fiscales los bienes heredados de “l’avi”, Florenci Pujol i Brugat, “fallecido en septiembre de 1980, cinco meses después de mi llegada a la Generalitat”. Y es que el padre, que “consideraba errónea y de incierto futuro mi opción de dedicarme a la política en lugar de seguir en el mundo empresarial”, lo dejó todo fuera, a buen recaudo, por si las moscas pican, decisión de lo más incómoda para “el president”. Porque “mi conciencia me empujaba a rechazar esta herencia”, aunque al final, por afecto a las tradiciones de “l’hereu”, decidió quedársela y mantenerla tal y como estaba… durante treinta y cuatro años, uno detrás de otro.

Menos mal que el “Honorable”, ahora que tiene algo más de tiempo libre, ha recapacitado y, a la vista de que seguían las incómodas investigaciones de la UDEF –“¿qué coño es eso de la UDEF?”, clamó un día ante la prensa— se ha decidido a regularizar las cosas y a decirlo todo, aunque mucha gente de buena voluntad se sienta ofendida.

Sin duda va a haber, también, mucha gente comprensiva. Gente que incluso estará dolida por el tiempo que le robó cuando el hombre tenía otras cosas que hacer. Sin ir más lejos, recuerdo aquel día, hacia 1986, en que comí en su residencia personal, en la Casa dels Canonges, un palacio medieval unido al de Sant Jordi. Y me sabe mal el tiempo precioso que me dedicó. Por aquellos años, la Generalitat ideó un programa de buenas relaciones a través del cual periodistas de toda España acudían a Barcelona y eran atendidos por el presidente en persona, que los sentaba a su mesa privada para hablar, sin bloc de notas, abiertamente, de todo y sobre todo. Recuerdo muy bien, y me sabe mal, que mientras los de mi oficio tomábamos un menú exquisito, a él le sacaron su plato único personal, una odorífera bandeja de plata colmada de col hervida. “Estic a règim, sap?”, me dijo en voz baja. Fue entonces, a la vista de esa inesperada confianza, cuando me atreví a preguntarle dónde tenía puesto su techo final la Cataluña autonómica. Pretextando una sordera que me hizo repetir tres veces “el sostre, president, el sostre”, se me quedó mirando fijamente, con un trocito de lombarda sobre el labio inferior, y me largó su inefable, imprescindible “Això no toca, noi, això, avui, no toca…”

Me sabe mal, sí, el tiempo que le hice perder. Y me sabe mal, también, el tiempo que él ha hecho perder a miles, millones de catalanes y españoles que creyeron alguna vez en su gatomaquia, en sus trampas, trucos, silencios y abusos de confianza. Todavía está por confirmar, desde luego, si, como bien se supone, a la fortuna del “avi” él y su clan familiar no fueron aportando, durante años y años, más y más recursos trincados de comisiones. Pero es el momento de recordar el histórico mensaje: “Tranquil, Jordi, tranquil…”. Que Dios reparta suerte…

Anuncios

Acerca de fppuche

Periodista y escritor. Director de “Las Provincias” desde 1999 a 2002. Desde 2011, miembro de la comisión de Gobierno del Consell Valencià de Cultura.
Esta entrada fue publicada en de buena tinta y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Tranquil, Jordi, tranquil…

  1. ¿Por qué eligió el Sr. Pujol esa fecha para realizar el comunicado de sus olvidos? Probablemente, se puso ante el ordenador (y su abogado) al conocer, por fin, “qué coño es la UDEF”, pues parece que ya sentía su aliento sobre tan insigne cogote.
    También pudo pasar por esa cabeza la idea de que, ante la visita de Mas a Rajoy, tal vez su caso pudiera resultar “titularizado” dentro del paquete de acciones (reivindicativas) ofertadas por la empresa soberanista. A cambio de ello, el nacionalismo que representa CiU se presentaría más “blandito” y, de paso, igual se le facilitaba una salida decorosa al lío en el que se ha(n) metido.
    A todo esto, ¿alguien recuerda el contenido del informe sobre las balances fiscales, y del que se desprendía un mayor protagonismo mediático de la Comunidad Valenciana (por maltrato)?
    Pura contraprogramación…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s