Guerra a la guerra

1914.10.24 la esfera muerte en las trincherasHace un siglo, levantadas las restricciones militares y establecidos los nuevos frentes de la guerra, los periodistas comenzaron a entrar, con cuentagotas, en los escenarios de la  “Gran Batalla”, en los lugares donde se acababa de acuñar el término Batalla del Marne, que habría de pasar a la historia. Bélgica y Luxemburgo habían sido arrasadas, se habían enfrentado dos millones y medio de soldados y las bajas reconocidas superaban ya el medio millón. Solo Francia corroboraba la muerte de 80.000 soldados. El espanto comenzó a apoderarse del ánimo de quienes, meses antes, habían pensado que la victoria de su causa sería poco más que un paseo. En España, declarada neutral por el presidente Dato, se enfrentaban, en el Congreso, en los periódicos y en las tertulias de café, los que hacían causa por Alemania y los que defendían la razón francesa. Los argumentos belicistas, los razonamientos sobre la necesidad de la guerra, sobre la razón que se ampara tras la fuerza copaban los principales discursos.

“Las Provincias” comenzó a publicar datos fidedignos de la Batalla del Marne el día 15 de septiembre; el 19 daba “Detalles de la Gran Batalla” y enumeraba los personajes de la siniestra contienda. El día 22, como rara excepción, un joven periodista valenciano, Vicente Calvo Acacio, tomó la voz y publicó unas cuartillas en el diario. Su artículo, titulado “Guerra a la guerra”, es un remanso de reflexión intelectual, de serenidad y confianza en el progreso que termina con estos párrafos:

“O confesamos de este modo la derrota de nuestros románticos doctrinarismos profesados con ingenuidad paleta, o probamos hasta dónde llega la eficacia de las ideas que a las modernas generaciones inculcaron los maestros del derecho, de la sociología y de la moral. ¿Cómo?

Instando a la intelectualidad mundial para que colectivamente sostenga las puras esencias del progreso, con las eternas normas de la justicia, y recuerde a las naciones beligerantes que malogran el sedimento cultural de los siglos, con ese resurgimiento extemporáneo de la soberanía de la fuerza.

Si la juventud del siglo XX realizara con éxito tan nobilísima cruzada, prestaría un servicio inmortal, eterno, a la ciencia contemporánea, y afirmaría la fe de las futuras generaciones en la ciencia y en los hombres del porvenir”.

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Acerca de fppuche

Periodista y escritor. Director de “Las Provincias” desde 1999 a 2002. Desde 2011, miembro de la comisión de Gobierno del Consell Valencià de Cultura.
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