Periodismo en la ciudad

140 ANIVERSARIO DE LAS PROVINCIASLos valencianos polemizan sobre el cambio de palmeras por naranjos en la fachada del Ayuntamiento, pero es porque tienen entre las manos un periódico, LAS PROVINCIAS, que ya estaba en el palenque cuando se puso la primera piedra del Ayuntamiento mismo, en 1906, y el alcalde Sanchis Bergón, con levita y chistera, plantó arbolitos donde ahora tiramos la “mascletà”. Es lo que tiene estar a punto de cumplir un siglo y medio: que Valencia entera ha pasado por la mesa de noticias de este periódico, que no hay cambio ni progreso, anhelo ni reclamación de esta ciudad que no haya sido objeto de la inquietud de un diario que estaba ya en su sitio, disponible y dispuesto, diez años antes de que el tranvía de caballos empezase a llevar bañistas a la playa, veinte años antes de que el señor Benz patentara su automóvil, treinta años antes de que el cine se exhibiera en Valencia ante un público embobado.

Periodismo a través de tres siglos de Valencia. Periodismo de largo recorrido, de resistencia y fondo. Durante crisis y bonanzas, en vacas gordas y flacas, periodismo. Para contar las guerras mundiales, aguantar y disentir en las dictaduras y ser el despertador de las libertades. Un periódico con pocas pero muy sólidas convicciones. Para defender los legítimos intereses de los valencianos, guardar equidistancia de los partidos y ofrecerse como campo de reflexión de lo necesario y razonable.

Y Valencia al fondo. Cuando tendieron los primeros hilos del teléfono y cuando la ciudad se cableó de fibra óptica; cuando fue preciso cambiar de cauce un río peligroso y cuando el pueblo entendió el sentido práctico de convertir ese cauce en parque. Valencia, en la médula de los debates, en el eco de los intereses regionales, en la forja de una ciudad que nunca se ha conformado con la mediocridad.

El diario decano ha sido el gran testigo del histórico cambio de una ciudad, Valencia, que le dio razón de ser y le proyectó sobre las tres provincias valencianas. En la calle de las Avellanas y en la de Caballeros, la luz de las sucesivas redacciones siempre se ha apagado cuando amanecía. Es una metáfora de la continua vela informativa, de la constante proyección del periódico sobre una ciudad que en la histórica fachada de la sede de la calle del Mar se hacía evidente a través de dos pizarras: la que exhibía los bandos municipales y la que la redacción usaba para dar en primicia los titulares del día siguiente.

Pasó el Zeppelin y llegaron los barcos americanos. La Coronación de la Virgen y la Santa Misión. Gayarre, Viñas, Lucrecia, Iturbi y Plácido. Semáforos para los Seiscientos, para el Ford T y para el Ford Fiesta. El periódico de una ciudad que llora la pérdida de Sorolla y de Blasco. El periódico de la pasión en Mestalla y en Vallejo. El que estaba de servicio cuando el “Ravatxol”, el “trenet” y el Metro: LAS PROVINCIAS.

(Publicado en “Las Provincias” el 31 de enero de 2015)

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Acerca de fppuche

Periodista y escritor. Director de “Las Provincias” desde 1999 a 2002. Desde 2011, miembro de la comisión de Gobierno del Consell Valencià de Cultura.
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