El novísimo Escrutinio

libros(Publicado en “Las Provincias” el 4 de enero de 2016)

Pues nada, ahí los tenemos: son el barbero, maese Nicolás Torres, y el cura, Pedro Pérez Such, que han emprendido un nuevo y quijotesco Escrutinio de los Libros; para ver cuántos nos valen, cuántos se regalan, cuántos en fin son quemados en la moderna e inquisitorial hoguera. La que se acaba de montar, en los mejores días de paz y concordia del calendario, con el objetivo nada disimulado de castigar la política editorial de la Generalitat de las últimas dos décadas. El almacén de Riba-roja, esa Caja de Pandora de todo lo olvidado, da muchísimo de sí; de modo que cuando los pesquisidores encuentren los excedentes de la Ciudad de las Ciencias, cuando se den de bruces con las gualdrapas, cascos, armaduras y trajes de los 700 figurantes de la tristemente famosa Cabalgata del 9 d’Octubre de 2008, está garantizado que habrá diversión, con más duelos que quebrantos.

He buceado hasta llegar al más viejo libro que tengo editado por la Generalitat. Se titula “100 días del Consell”, lo puso en máquinas el Gabinete de Prensa del Consell del País Valencià en 1978 y lleva un prologazo inolvidable que comienza evocando al Raimón sin canas que escribió “Un País que ja anem fent…” Y cuando lo hojeo con mano emocionada me pregunto ¿está obsoleto este libro donde aparece la foto del más joven Lerma que se puede hallar? Me ocurre igual con otra perla, ajada por el constante uso, que es el “Catálogo de Monumentos y Conjuntos de la Comunidad Valenciana”, dos volúmenes imprescindibles… que en 1983 prologaron, para que yo me entere 32 años después, el presidente Joan Lerma y el conseller Cipriano Ciscar. Son libros necesarios, joyas de nuestra cultura, que he prestado a muchos jóvenes que, por las prisas, han desistido de ir a librerías de lance, donde se encuentran raras veces pagando muy buenos euros. Y me pregunto quiénes serán estos dos voluntariosos Torquemadas para decir lo que es mena y lo que es ganga de entre los libros depositados en Riba-roja. ¿Quién les ha dado vela en este entuerto si no son el Director General del Libro? ¿Dónde está el inventario completo que debe hacer la Generalitat de la Trasparencia? ¿Dónde está el dictamen de los técnicos de la Consellería de Cultura? ¿Qué consulta se ha formulado, por poner un ejemplo, al  Consell Valencià de Cultura?

“Mira: un libro de recetas prologado por Ramón-LLin”. En la España donde todos vemos programas de cocina, en la Valencia que quiere reivindicar “la nostra cuina”, el libro queda condenado porque lo editó una señora del PP. Ese es el estúpido criterio seguido: los libros de mapas han quedado obsoletos… aunque haya miles de españoles que coleccionan mapas; y aunque en la Politécnica se esconda la mejor colección de mapas antiguos de España. Los libros manuales para funcionarios ya no valen… aunque yo mismo busco con afán los que se editaron en tiempos de Maura o de Indalecio Prieto. Adoramos a nuestro Berlanga, claro, pero es reprobable encontrar en el almacén ejemplares dedicados a “Bienvenido Mr. Marshall”. Para mostrar la infamia del hallazgo se muestra a las cámaras un libro que reúne –¡qué asco!– las tiernas cartas que Sorolla dirigía a su familia cuando estaba de viaje, un tesoro de datos y matices de la cultura valenciana. Así es que pregunto una y otra vez: ¿Qué criterios técnicos han seguido esos dos oportunistas inquisidores? ¿Quién está asesorando su dislocado escrutinio?

Da lo mismo: el cura y el barbero han encendido la hoguera. Si en el Quijote salvaron el Tirant lo Blanch, los ejemplares encontrados ahora en el almacén se destruirán porque llevan un prólogo ¡del presidente Camps! Lo importante, que era echar estiércol sobre el parabrisas, ya ha ocurrido. Se trata de montar el escándalo y dirigir los tiros hacia el IVAM de Consuelo Ciscar salvando el de Carmen Alborch. Sin averiguar los saldos que, a principio de los noventa, también hicieron los funcionarios de Zaplana. Lo que se trata es de hacer lo que sea para ensuciar “lo anterior” sin plantearse el verdadero problema de fondo.

Que no es otro que el de la incompetencia del aparato público para editar, distribuir y vender libros. Ese es el asunto, ese es el verdadero y único reto que la Generalitat, y otras muchas instituciones públicas, tienen desde… que Franco era cabo primero. Pero se hará lo que sea menos poner en manos de la iniciativa privada la política editorial. Así es que, ruede el ventilador porque eso… ni se menciona.

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Acerca de fppuche

Periodista y escritor. Director de “Las Provincias” desde 1999 a 2002. Desde 2011, miembro de la comisión de Gobierno del Consell Valencià de Cultura.
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