Un libro para toda la vida

 

Escáner_20160423Tengo suerte: he ido en su búsqueda y lo he encontrado enseguida. No ha ocurrido como con otros libros, que te pones a revolverlo todo, arriba y abajo, y no los localizas, lo tienes extraviado, temes haberlo perdido… No, con este ha habido suerte. Quizá porque es de esos libros que siempre están disponibles, siempre te están esperando. Como los amigos de la infancia, que son los amigos de siempre.

Libro de cabecera, libro de viaje por la vida, se vino de casa de mis padres y lo he tenido siempre a mano, entre los viejos conocidos, junto con otras ediciones que han  ido llegando. Este libro, claro, es “El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha”, de Miguel de Cervantes. Pero ya digo, es el de lomo inconfundible, de tela marrón, una edición escolar, seleccionada por Felipe Romero Juan, profesor de la Escuela Normal, con 146 ilustraciones de Huete, que es el que usamos, durante dos o tres cursos, en las Escuelas Pías de la calle de Carniceros. Fue editado por Hijos de Santiago Rodríguez, en Burgos; y esta edición, que es la 13ª, es del año 1951. Lleva una pequeña biografía de Cervantes y tiene el acompañamiento de notas, de explicación de vocabulario, de prácticas gramaticales, que convenía a los escolares. Recuerdo que en clase, por turno, el maestro, don Guillermo, nos invitaba a leer. A leer bien, ordenadamente, haciendo el descanso en las comas y los puntos. Y a explicar luego lo que habíamos leído, el sentido de la historia, el significado de las palabras desconocidas. Recuerdo que el libro viajó de la escuela a casa mil veces. Pero no tiene tachones ni monigotes, está bien cuidado y milagrosamente ha resistido bien el paso del tiempo.

Recuerdo haberme reído más de una vez. Recuerdo la tristeza del muy triste final de Alonso Quijano, rodeado de la familia y los amigos, recuperado para la cordura y arrepentido de todas las locuras con las que brilló fugazmente y se convirtió en ejemplo. Recuerdo también que el gusto por la palabra, el humilde deseo de aprendizaje de la escritura quizá me vino una tarde invierno, con don Guillermo, leyendo una líneas, un párrafo de don Miguel. “La del alba sería cuando don Quijote salió de la venta tan contento, tan gallardo, tan alborozado por verse ya armado caballero, que el gozo le reventaba por las cinchas del caballo…”

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Acerca de fppuche

Periodista y escritor. Director de “Las Provincias” desde 1999 a 2002. Desde 2011, miembro de la comisión de Gobierno del Consell Valencià de Cultura.
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