La tumba de Artistóteles ya fue descubierta en… 1891

waldstein1El arqueólogo griego Konstantinos Sismanidis, anunció hace unos pocos días, en el curso de un congreso internacional  sobre Artistóteles celebrado en la Universidad de Salónica que un edificio descubierto dentro de una fortaleza bizantina por un equipo de arqueólogos, en el año 1996, en la ciudad de Estagira, podría haber sido el destino de las cenizas del filósofo Artistóteles. “No puede ser otra cosa que el mausoleo de Aristóteles”, afirma Sismanidis sobre ese edificio, a la luz de los estudios de dos manuscritos, ahora vueltos a interpretar, donde se informa que las cenizas del filósofo fueron llevadas, en una urna de bronce, a la ciudad donde había nacido.

Pocos días después, buscando noticias sobre la primera Batalla de Flores celebrada en Valencia Screen-Shot-2016-05-28-at-12.19.58-PM-1200x822en julio de 1891 me encuentro con esta sorprendente noticia –“la tumba de Aristóteles”—publicada en la portada del periódico “Las Provincias” de 22 de mayo de 1891 y quiero suponer que en la prensa de medio mundo. La información, no muy extensa, hace referencia al anuncio hecho por el arqueólogo norteamericano Charles Waldstein (1856-1927) que en vida alcanzó una formidable reputación como profesional que le hizo profesor de arqueología clásica en la Universidad de Cambridge.

Waldstein, un verdadero Indiana Jones, es el arquetipo de los arqueólogos clásicos: durante algunos años, dirigió excavaciones en Grecia a cuenta del Instituto Arqueológico Americano, trabajó en Platea, Eretria, y entre otros éxitos, afirmó haber descubierto la tumba de Artistóteles en Eretria. Lo que encontró fue un “sarcófago de piedra que yacía a dos metros de profundidad. Dentro de él había siete diademas de oro, dos estiletes y una estatuita que tiene parecido con las que conocemos del filósofo griego. Sobre la tumba estaba escrito el nombre de Aristóteles”, afirma la noticia de 1891.

Waldstein no ocultó sus cartas. Señaló que la tumba estaba en Eretria y que Aristóteles había muerto en Chalquis, una localidad cercana. También informó que había descubierto, a lo largo de sus campañas, las tumbas de otros 18 caballeros llamados Artistóteles, un nombre griego bastante común. Pero las diademas y los estiletes hallados en el sarcófago fueron, para Waldstein,  el indicio de la importancia del personaje que allí había sido enterrado.

El hallazgo de Waldstein, como tantos otros, quedó en el campo de las conjeturas posibles: podría ser, pero no hay pruebas concluyentes. Siglo y cuarto después casi parece ocurrir igual con el formidable hallazgo de Sismanidis. Él mismo, honradamente, ha dicho que “no tenemos pruebas, pero sí indicios muy fuertes que rozan la certeza”. Así las cosas, en las redes sociales y en medios universitarios interesados, hay un interesante debate sobre arqueología, en este caso en torno a Artistóteles. ¿Chalquis, Eretria, Estagira? ¿Dónde pusieron al bueno de Artistóteles? (En las imágenes, Waldstein y el hallazgo de 1891)

 

 

Anuncios

Acerca de fppuche

Periodista y escritor. Director de “Las Provincias” desde 1999 a 2002. Desde 2011, miembro de la comisión de Gobierno del Consell Valencià de Cultura.
Esta entrada fue publicada en de buena tinta y etiquetada , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s