El niño Vicente Blasco Ibáñez

 

padres-y-casa-natal-de-blasco-1Vicente Blasco Ibáñez nació realmente el 27 de enero de 1867, según su biógrafo, José Luis León Roca, acreditó de fuentes familiares. Pero como el día 27 era domingo y el 28 tenían fiesta los funcionarios del juzgado, la inscripción fue hecha el 29 de enero y así ha quedado para siempre. León Roca también dice que el documento tiene “notables inexactitudes”: en vez de poner comerciante en la profesión del padre, pusieron cocinero; y en cuanto a la madre, se anotó que había nacido en Calatayud, cosa cierta, pero el papel situó esa ciudad en la

padres-y-casa-natal-de-blasco-2provincia de Teruel.

En el nombre de los padres parece que la partida de nacimiento no erró: don Gaspar Blasco Teruel y doña Ramona Ibáñez Martínez, los dos aragoneses de origen, el padre nacido en Aguilar de Alfambra, Teruel. El niño Vicente nació en el número 8 de la calle de la Jabonería Nueva, esquina a la calle de los Ángeles, en el seno del negocio familiar, una tienda de ultramarinos.  Por eso la mayor ofensa que Blasco acusó, la frase que más le injurió en toda su vida, fue padres-y-casa-natal-de-blasco-3una que le dedicó su contrincante en la política, el radical Rodrigo Soriano, cuando le llamó “El Sansón de los Fideos”. Dicen que nunca se lo perdonó.

Esa esquina, que en su día tuvo una placa conmemorativa, fue víctima de la apertura de la avenida del Oeste: el edificio entero desapareció. El padre de Blasco fue uno de los cientos de aragoneses que buscaron una vida mejor en Valencia y que prosperaron en el comercio. Don Gaspar, de jovencito, empezó a trabajar de aprendiz en una tienda de la plaza del Mercado; de ahí que Blasco utilizara en ocasiones detalles y evocaciones de ese ambiente comercial de las inmediaciones del Mercado. Cuando don Gaspar y doña Ramona se casaron, en 1866, el biógrafo León Roca afirma que pudieron disponer de 4.000 reales para comprar el local del ultramarinos. En el “sobrado” o altillo de la tienda, vino al mundo el niño Vicente, que empezó a ir, a los cuatro años, a una escuela de la calle de Calabazas, cerca de la de Mallorquins. Más tarde acudió a otra escuela particular, en las inmediaciones del actual teatro Olympia. Finalmente, consta que el pequeño Vicente fue llevado a las Escuelas Pías, señal inequívoca de que sus padres, que habían comprado una casa en la plaza de San Gil, en Velluters, habían mejorado sus condiciones económicas y podían llevar al niño a un colegio “de pago”.

(Continuará)

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Acerca de fppuche

Periodista y escritor. Director de “Las Provincias” desde 1999 a 2002. Desde 2011, miembro de la comisión de Gobierno del Consell Valencià de Cultura.
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